Los motes y apodos de los equipos de fútbol de España y sus seguidores

Alfarero, leones, arlequín, merengues, granotas y jabatos / FOTOMONTAJE DE PdF

¿De dónde provienen los alfareros, los ‘orelluts’, los olívicos, los boquerones y los palanganas?

Estos son los motes y apodos que reciben los equipos de fútbol de España y sus seguidores. Quedan al margen las referencias a los colores (rojiblanco, verdiblanco, blanquiazul, azulgrana) salvo en el caso de la Real Sociedad.

Alcorcón. Los alfareros. Este calificativo está ligado a la historia de Alcorcón, de tradición artesana, que aprovechó la abundancia de arcilla en la zona. Por ello, vecinos y futbolistas se conocen como alfareros.

Almería. Los indálicos. Tiene su origen en el Indalo, una figura que representa a una persona con los brazos extendidos y un arco en sus manos, por encima de su cabeza. Se encuentra en una pintura rupestre en la cueva de los Letreros, y se ha convertido en un símbolo de Almería. También de su equipo de fútbol.

Indalo, símbolo de Almería / MCANGULO - PIXABAY
Indalo, símbolo de Almería / MCANGULO – PIXABAY

Athletic Club. Los leones. Mamés de Capadocia (Turquía) nació en el siglo III; sus padres, Teodoto y Rufina, estaban encarcelados por ser cristianos, y ambos murieron martirizados. Mamés tampoco renegó de su fe, a pesar de las torturas a las que fue sometido; incluso lo echaron a los leones. Sin embargo, estos fieros animales, lejos de acabar con su vida, se tumbaron a sus pies, pero el joven mártir fue ejecutado con un tridente. Y fue canonizado. A muchos kilómetros de allí, en Bilbao, San Mamés se convirtió en un santo muy venerado. De hecho, el estadio del Athletic, San Mamés, se erige muy cerca de la ermita que le rendía culto. Por ello, los jugadores rojiblancos son los leones y, los de la cantera, los cachorros.

Atlético de Madrid. Los colchoneros. Este apodo tiene que ver con los colchones. Comenzó a utilizarse después de la Guerra Civil (1936-39). En aquel entonces, los colchones se cubrían con una tela de franjas rojas y blancas, como la camiseta del equipo.

Atlético de Madrid. Los indios. Existen dos teorías. La primera se sitúa en las décadas de 1960 y 1970, cuando el club fichó a varios jugadores sudamericanos, que recibieron este adjetivo y, con los años, quedó para referirse a la afición y a la plantilla. La segunda se refiere a la ubicación del ya desaparecido Estadio Vicente Calderón: en la ribera del río, como las tribus indias. Los colores del uniforme también recuerdan a los pueblos indios.

Los cuatro gatos del Espanyol / XUT¿De dónde provienen culé, merengue, periquito y colchonero?

Alavés. Los babazorros. La palabra babazorro proviene del euskera baba (haba) y zorro (saco); es decir, se refiere a los almacenadores de habas o a los comedores de habas, por la gran cantidad de esta legumbre que había en la provincia alavesa. De ahí que tanto a los futbolistas como a los habitantes se les conozca como babazorros.

Barça. Los culés. La teoría más extendida es que este apodo proviene de los años en los que el equipo jugaba en el campo de la calle Indústria (1909-22) —actual calle París—, el primero que tuvo en propiedad. Allí, algunos aficionados se sentaban en los muros del terreno, dejando sus culos a la vista de los viandantes. Aun así, este apelativo no se popularizó hasta la década de 1970.

Aficionados del Barcelona sentados en el muro del campo de la calle Indústria, dejando sus culos a la vista, lo que dio origen a los culés / FCBARCELONA
Culés en el campo de la calle Indústria / FCBARCELONA

Betis. Los heliopolitanos. El club andaluz siempre ha estado muy ligado al barrio sevillano de Heliópolis, por lo que este mote tiene todo el sentido del mundo.

Cádiz. El submarino amarillo. Por el color de la camiseta, sí, pero también porque, en la década de 1980, descendía tan rápido como ascendía de categoría.

Castellón. Los orelluts. El origen de los orejudos tiene guasa. Por un lado, se cree que procede de la década de 1920, cuando el Castellón tenía un portero que usaba un elefante de peluche como amuleto. En paralelo, un aficionado conocido como Jaime Varella, con prominentes pabellones auditivos, solía animar al equipo con dos palmadas. Cuando las daba, se dice que la gente coreaba ¡pam!, ¡pam! y, a continuación, gritaban ¡orellut!

Celta. Los olívicos. Vigo fue conocida años atrás como la ciudad de la oliva, por el olivo que plantaron los monjes templarios en el atrio de la antigua iglesia de la Colegiata de Santa María. Con su derribo para levantar el nuevo edificio, el árbol desapareció, aunque el administrador de la Aduana Manuel Ángel Pereira salvó un esqueje y lo plantó en su casa; cuando creció, lo trasplantaron en el paseo Alfonso XII, y se convirtió en un símbolo.

El olivo de Vigo / GOOGLE STREET VIEW
El olivo de Vigo / GOOGLE STREET VIEW

Eibar. Los armeros. Eibar ha sido tradicionalmente una zona industrial. Y allí se instalaron diversas fábricas de hierro y metal a partir del siglo XV, con el objetivo de producir armas de fuego para los ejércitos: a principios del siglo XX contaba con 1.149 armeros entre sus 6.593 habitantes. Hoy, aunque la urbe ha perdido la fabricación de estos productos, el sobrenombre se ha quedado para sus habitantes y futbolistas.

Espanyol. Los periquitos. Pudiera parecer que periquito (ahora también perico) hace referencia a los colores del equipo, el blanco y el azul, como los de esas aves. Nada más lejos de la realidad. Fue el dibujante Valentí Castanys quien, en la revista satírica Xut! (1922-36), comenzó a representar a los seguidores españolistas como cuatro gatos negros, en alusión a que eran pocos socios. En esos años apareció también el personaje del Gato Félix —llegó a España en 1929—, traducido a veces como Gato Periquito, y la gente no tardó en asociarlos por su parecido. La imagen se desvaneció con el tiempo, pero el apodo siguió presente. Y, en 1975, coincidiendo con el 75 aniversario del Espanyol, el club le dio un nuevo significado a periquito en la edición de unos adhesivos con la silueta del pájaro, que lo sigue representando.

Los 'cuatro gatos' y el Gato Periquito
Los ‘cuatro gatos’ del Espanyol y el Gato Periquito

Granada. Los nazaríes. Granada fue la capital del reino nazarí de Granada, un sultanato musulmán fundado por el nazarí Mohamed ben Nazar en 1238 y que duró hasta 1492. Este apelativo hace referencia a la historia de la ciudad.

Las Palmas. Los pío-pío. El origen proviene de la respuesta que un aficionado histórico del club, Fernando el Bandera, dedicó a la afición del Tenerife durante un derbi canario. A los comentarios tinerfeños, este seguidor respondía pío-pío, y se quedó como mote del equipo.

Leganés. Los pepineros. Como otros equipos, debe su mote a su pasado agrícola. En Leganés abundaban las huertas, que abastecían a Madrid. Sus pepinos eran de los productos más afamados.

Levante. Los granotas. Hay que buscar su origen en el antiguo Estadio de Vallejo, que se ubicaba junto al antiguo cauce del Turia, hábitat de muchas ranas. Así que no tardaron en referirse al Levante como el equipo granota (rana en catalán).

Nova Creu Alta / GOOGLE MAPSEstadios de Primera División

Málaga. Los boquerones. Los boquerones son uno de los manjares más reclamados en Málaga, y un producto indispensable de su gastronomía. De ahí se pasó a llamar boquerones a los malagueños y, también, a los malaguistas.

Mirandés. Los jabatos. El animal autóctono de Miranda de Ebro es el jabalí, cuya cría es el jabato. Asimismo, el carácter enérgico y luchador del equipo, similar al de los animales, le ha valido este apodo a sus jugadores.

Oviedo. Los carbayones. Un roble de 500 años, conocido como El Carbayón (aumentativo de la palabra roble en lengua asturiana), fue un símbolo de la ciudad hasta su tala, en 1879. Por ello, el gentilicio informal de los ovetenses es carbayón, y el de sus futbolistas y sus aficionados.

El antiguo y el nuevo Carbayón de Oviedo / WIKIPEDIA - GOOGLE STREET VIEW
Grabado del antiguo Carbayón y fotografía del nuevo / WIKIPEDIA – GOOGLE STREET VIEW

Real Madrid. Los merengues. Los jugadores y los aficionados madridistas reciben el sobrenombre de este dulce porque es blanco, como su uniforme.

Real Madrid. Los vikingos. Hay dos teorías. Una dice que este apelativo surgió después de que el Madrid ganase la Copa de Europa de 1960 ante el Eintracht de Frankfurt por 7-3; el The Times escribió: «El Real Madrid se pasea por Europa como antaño se paseaban los vikingos, arrasándolo todo a su paso». Sin embargo, la segunda posibilidad dice que se ganaron este apodo por la gran cantidad de jugadores alemanes y daneses que jugaron en el equipo en la década de 1970.

Real Sociedad. Los txuri-urdin. En euskera, significa blanquiazul, en referencia a los colores del equipo.

Sabadell. Los arlequinados. Debe este apodo a su característica camiseta, formada por cuadros, como el traje de Arlequín.

Sevilla. Los palanganas. Distintas teorías avalan este apelativo, como que se debe a la forma del Estadio Ramón Sánchez-Pizjuán o que las palanganas de antaño tenían los colores del equipo. Sin embargo, hay una más bonita. Cuenta la leyenda que, en sus inicios, el Sevilla estaba interesado en un muchacho, pero era de familia humilde, algo que algunos directivos de aquel momento no veían con buenos ojos. Sin embargo, la entidad terminó por contratar al joven jugador, lo que generó fricciones en la junta y la dimisión de parte de los responsables de la institución que, en su despedida, entregaron a sus compañeros una palangana blanca con una raya roja, en cuyo interior había una nota: «Aquí os dejamos como despedida esta palangana, que la utilizaréis de por vida para recoger las lágrimas que derramaréis, no por vuestros fracasos, sino por nuestros éxitos, pues a partir de ahora estaréis más pendientes de ellos que de vuestra propia realidad».

Palangana rústica con los colores del Sevilla
Palangana rústica con los colores del Sevilla

Sevilla. Los nervionenses. Hace referencia al barrio de Nervión, donde se ubica el club.

Tenerife. Los chicharreros. Cuenta la historia que este apodo lo utilizaban los habitantes de La Laguna para referirse a los habitantes de Santa Cruz, debido a que solían comer chicharros, un pescado pequeño y de bajo coste. Cuando la capital de la isla se trasladó a Santa Cruz, sus vecinos asumieron el mote con orgullo.

Valencia. Los ches. Che es una interjección habitual en Valencia, y es un equivalente de oye. Por ello, por su reconocible expresión, se conoce así a los valencianistas.

Valladolid. Los pucelanos. La explicación es tan sencilla como que a Valladolid también se la conoce como Pucela, un nombre del que no está claro su origen.

Villarreal. El submarino amarillo (como el Cádiz). La historia oficial cuenta que, en la temporada 1967-68, un grupo de aficionados ponía la canción de los Beatles Yellow Submarine en el campo durante los partidos, y así, y por el color de la camiseta, nació el apodo.

El submarino amarillo de los Beatles, apodo del Villarreal
El submarino amarillo de los Beatles, apodo del Villarreal

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