Futbolistas del Barça en el cine

Los futbolistas del Barça Ladislao Kubala (c), Joan Segarra (2d) y Gustau Biosca (d) en una escena de la película 'Los ases buscan la paz'

Los jugadores más destacados aparecieron en la gran pantalla mucho antes de que el franquismo los utilizara para fines propagandísticos, y también después

El franquismo vio en la unión del fútbol y el cine una buena arma propagandística. De ahí que los ases del momento, Ladislao Kubala, del Barça, y Alfredo Di Stéfano, del Madrid, protagonizasen algunas cintas en las décadas de 1950 y 1960 con claros mensajes subliminales a favor del régimen, como vimos en una entrada anterior. Sin embargo, la aparición de futbolistas en la gran pantalla comenzó mucho antes, bien que en menor medida, y sigue mucho después, favorecida ahora por este deporte-negocio y la proliferación de plataformas de contenido audiovisual. En el caso de los deportistas azulgranas, son numerosos los que han dejado el balón por unos instantes y se han pasado a la interpretación. Alguno de ellos, incluso para quedarse en el escenario para siempre.

La estrella del Real Madrid Alfredo Di Stéfano, protagonista de 'Saeta Rubia'Futbolistas del Real Madrid en el cine

Este repaso bien podría iniciarse con el gran portero Ricardo Zamora, que estuvo tres temporadas en el Barcelona, pero sus dotes interpretativas las demostró cuando formaba parte de la plantilla del Espanyol o ya retirado, tras su paso por el Madrid y el Niza. Su caso, y el de otros, se desarrollará en un artículo posterior. En cambio, sí merece especial mención en esta entrega la historia de Juan de Garchitorena de Carvajal, que vistió la camiseta barcelonista entre 1915 y 1919 (15 goles en 43 partidos) y lo dejó todo por el séptimo arte. Su caso fue controvertido y muy sonado en la época, porque la federación le quitó al Barça un Campeonato de Cataluña por su culpa. Resumiendo: llegó a España con pasaporte falso por motivos que se desconocen, aunque él había nacido en Filipinas cuando todavía era colonia española. La cuestión es que entonces no estaba permitido que jugasen futbolistas extranjeros –el Barça no sabía nada de su situación irregular–, el Espanyol denunció y la entidad azulgrana fue sancionada. Cuando el club se enteró de todo, lo apartó de la plantilla y a él le cambió la vida. En 1921 regresó a Filipinas para gestionar los negocios familiares. Perdió muchísimo dinero en los casinos, pero, en el camino de vuelta, hizo escala en California y se topó con Hollywood.

El Barça de las Cinco Copas

Garchitorena, hay que decirlo, no tenía en mente dedicarse a la actuación, pero su aspecto de galán y su vida –le encantaba el whisky– tampoco encajaban en el mundo del deporte. Y en California encontró una alternativa casi por casualidad. Allí conoció al pintor Moya del Pino y al escultor Moré de la Torre, que organizaban una exposición, y terminó haciendo de intérprete para vender obras a los ricos locales. Su dominio del inglés y su don de gentes hicieron el resto. De repente, se vio dentro de un selecto círculo elitista, actores incluidos, y le llegó la oportunidad de ponerse ante la cámara. Su nombre aparece vinculado a cuatro decenas de películas, aunque lo hizo como Juan Torena. La primera de ellas fue Sombras habaneras (1929), de Cardona, que fue un despropósito y terminó quemada, pero dio lugar a la primera película de Hollywood versionada en castellano e inglés, Sombras de gloria (1930), de Stone y Tamayo, en la que Torena también participó. Su mejor época la disfrutó en los primeros años de esa misma década, en la que tuvo papeles relevantes en Del mismo barro (1930), de Howard; El valiente (1930), de Harlan; Camino del infierno (1931), del mismo director; El impostor (1931), de Seiler; Eran trece (1931), de Howard; Nada más que una mujer (1934), de Lachman; De la sartén al fuego (1935), de Reinhardt; El crimen de media noche (1936), de Ray y Topete; El capitán Tormenta (1936), de Reinhardt; El romance del palmar (1938), de Peón; y Verbena trágica (1938), de Lamont. No obstante, actuó hasta la década de 1950, con obras como Guerrilleros en Filipinas (1950), de Lang, con Tyrone Power, y Astucia de mujer (1953), de Sturges, con Barbara Stanwyck, pero casi siempre en intervenciones menores.

En el cine español, por lo general, los futbolistas se han interpretado a sí mismos cuando se han puesto delante de las cámaras. Ocurre así, por ejemplo, en Once pares de botas (1954), de Rovira Beleta, donde Pepe Samitier ejerce de director técnico del Hispania, un club ficticio de Barcelona, en una producción que refleja que el balompié es ya un deporte de masas y en el que el dinero tiene un peso primordial (para lo bueno y, sobre todo, para lo malo). Asimismo, un divertido Antoni Ramallets ejerce de portero (y galán), la misma posición que ocupaba con la camiseta azulgrana. De manera testimonial aparecen también Kubala, César Rodríguez, Andreu Bosch, Joan Segarra y Gustau Biosca, integrantes del Barça de las Cinco Copas, además de jugadores de otros equipos, como Telmo Zarra, del Athletic, y Luis Molowny, del Madrid.

Kubala, Neymar, Iniesta y Piqué

También de 1954 es Los ases buscan la paz, de Ruiz Castillo, una película biográfica de Kubala protagonizada por él mismo, pero convenientemente adaptada para convertirla en una obra propagandística contra el comunismo, como se explica en Kubala y Di Stéfano: fútbol, cine y política. En esta cinta, Samitier es quien ficha a Lazslo y se lo presenta a Ramallets (que no abre la boca). Figuran además Estanislao Basora, Gustau Biosca, Andreu Bosch y Joan Segarra. Cabe destacar que el mismo Kubala también hizo un par de cameos en otras dos películas propagandísticas con Di Stéfano como protagonista: Saeta Rubia (1956), de Setó, y La batalla del domingo (1962), de Marquina.

En años más recientes, y sobre todo en los últimos tiempos, están proliferando infinidad de documentales sobre distintos equipos y futbolistas en diferentes plataformas, por no hablar de los anuncios que protagonizan y en los que también actúan. No obstante, no siempre es así. Neymar tiene una escena en XXX: Reactivado (2017), de Caruso, junto a Samuel L. Jackson y en la que dice una frase: «No soy un héroe, soy un futbolista». El mismo Neymar aparecerá, ya tras marcharse al PSG, en un capítulo de la serie La casa de papel, en el que niega que le gusten el fútbol y la fiesta. Tampoco pueden faltar en esta lista Andrés Iniesta y Gerard Piqué, que pusieron voz a dos personajes de la película de animación ¡Piratas! (2012), de Lord. El manchego dobla al Pirata Albino en la versión en castellano y el catalán, al Pirata Rei en la catalana. Continuará…

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