Con paredes repletas de letra y con trofeos y camisetas sin identificar, sus grandes atractivos son los títulos logrados y la copa del Rey destrozada por Sergio Ramos
El 24 de mayo del 2010, poco antes de que España ganase su primer Mundial de fútbol, el entonces príncipe Felipe inauguró en Las Rozas (Madrid) el Museo de la selección española. Se trata de un espacio ubicado en la Ciudad del Fútbol de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) en el que el visitante encuentra dos espacios diferenciados y en el que el primero de ellos destaca por un exceso de texto y, a su vez, una ausencia de explicaciones. Paradójico. Cierto es que casi todo el mundo lo que desea es fotografiarse con las dos Eurocopas y la Copa del Mundo que la Roja conquistó entre 2008 y 2012, y esos trofeos sí están bien expuestos al final del recorrido. Un espacio al que habrá que añadir el Mundial conseguido por la selección femenina en 2023.

La visita comienza en la denominada habitación real, donde se muestran objetos (sin identificar) vinculados, en cierto modo, a la familia real, y donde se explica que la coronación de Alfonso XIII en 1902 dio lugar a la Copa de la Coronación, que con posterioridad se convirtió en la Copa del Rey que se disputa hoy. A continuación, se accede a la sala que da detalles acerca del origen del fútbol, con unos paneles explicativos e ilustrados por todo el recinto, y el siguiente espacio está dedicado al balompié en España. Una gran vitrina guarda numerosos objetos sin explicación alguna, como copas, camisetas y hasta un busto de Joan Gamper, fundador del FC Barcelona. También se explican los orígenes de la RFEF y de la selección (nacida en 1920 en el marco de los Juegos Olímpicos de Amberes; fue medalla de plata), y el recorrido, muy detallado, en exceso, del equipo nacional en sus primeros años, con partidos, viajes, goles… Demasiado texto. No es ágil ni cómodo.



Los Mundiales
El primer piso termina con una exposición de juguetes de fútbol antiguos, donde no faltan los futbolines, y que desemboca en una escalera con los carteles de todos los Mundiales. Es lo que viene a continuación. De hecho, «la segunda planta del museo es una auténtica enciclopedia» de las Copas del Mundo y, «gracias al creador» del recinto, Pablo Ornaque, «se puede contemplar el balón utilizado en la final del torneo de 1930, el primero de la historia, que España no disputó porque el viaje hasta Uruguay, país organizador de esta cita, era demasiado largo. Sí estuvo la Roja en Italia 1934, aunque cayó en cuartos de final «con polémica arbitral» ante la anfitriona, «pero Ricardo Zamora se coronó como el mejor guardameta del mundo». Una figura de El Divino preside este apartado.



España volvió a disputar un Mundial en 1950, tras perderse el de 1938 y los dos cancelados por la Segunda Guerra Mundial (1942 y 1946). Pero en Brasil, el torneo del Maracanazo, la selección nacional regresó por todo lo alto, con un cuarto puesto muy meritorio. Se exponen algunos objetos de aquella cita, como la camiseta original vestida por José Parra. También se exhibe en este piso la Eurocopa ganada en 1964, así como el jersey utilizado por el portero José Ángel Iribar en la final disputada en Madrid, con victoria por 2-1 contra la URSS. Y, evidentemente, no faltan las referencias al Mundial 1982, celebrado en España, ni mucho menos al triple entorchado (2008-12) con el que concluye la exposición, incluido el bombo de Manolo, el aficionado más emblemático. Entre medias, una vitrina muestra todas las camisetas de la historia de la selección, las fichas de todos los jugadores internacionales y un curioso espacio dedicado al fútbol y al cine, con dos maniquís de Ladislao Kubala y Alfredo Di Stéfano (protagonistas de algunos filmes propagandísticos durante el franquismo) sentados en el Fiat 500 original propiedad del exfutbolista del Real Madrid.



El fútbol femenino, sin apenas espacio
En cambio, las otras disciplinas internacionales, incluido el fútbol disputado por mujeres, apenas tienen reservado un pequeño espacio, casi escondido, que habrá que ampliar tras el Mundial conquistado por Jenni Hermoso, Alexia Putellas, Aitana Bonmatí, Olga Carmona y otras 19 jugadoras en Australia-Nueva Zelanda 2023, aunque el éxito ha quedado empañado por el caso Rubiales, relativo al comportamiento del presidente de la RFEF, Luis Rubiales, durante las celebraciones del triunfo, y que ha provocado un auténtico terremoto en el balompié patrio, sí, pero también alrededor del mundo y en gran parte de la sociedad.
Terminado el recorrido, es hora de bajar las escaleras y encontrar un lugar dedicado al arbitraje, así como a la otra joya de la colección: el trofeo de la Copa del Rey que ganó el Real Madrid en 2011 y que terminó aplastado por el autobús del equipo durante la celebración, pues se le cayó de las manos al defensa Sergio Ramos.