Los rasgos físicos, el carácter y los gustos de los jugadores llevan a la aparición de motes balompédicos como Shrek, Mortadelo y Spiderman
El fútbol tiene un lenguaje propio, aunque universal, y en esta realidad paralela uno se puede encontrar con jugadores como Shrek, Mortadelo, Hulk y Bart Simspon… pero de carne y hueso. Estos son algunos de los futbolistas así apodados por sus parecidos con los personajes de cuento, cómic y dibujos animados.
El listado es extenso y aquí no cabe todo, pero sirvan estas líneas para recordar algunos de los casos más llamativos. Por ejemplo, el de Thomas Gravesen (Everton, Real Madrid, Celtic), al que incluso algún periódico deportivo le dedicó una portada pintado de verde por su parecido con el ogro de Dreamworks Shrek. O el de Givanildo Vieira de Souza, conocido como Hulk (Zenit, Oporto), como el personaje de Marvel, por su imponente físico.

Marvel y DC Comics
Siguiendo en el universo Marvel, el exjugador Juan Pablo Úbeda, viejo conocido de España, se ganó el apodo de Spiderman por celebrar los goles con una máscara del superhéroe, mientras que a Julián Alvarez (Manchester City, Atlético de Madrid) se le conoce como la Araña porque hace el gesto del Hombre Araña cuando anota un tanto.
Pero no solo Marvel está representado en el fútbol; también DC Comics. De ahí salen jugadores como el Batman Leonardo Canales, Supermán Paco Toledo (Hércules) –por su valentía y arrojo al subir a rematar– y el portero Supermán Sergio Vargas (Independendiente, Universidad de Chile), por sus estiradas.
Mortadelo y Bart Simpson
También por sus atributos, el jugador Juan Carlos Heredia bautizó como Tarzán a Migueli (Cádiz, Barça), un apodo que después heredó Carles Puyol (Barça), mientras que se conoce a Iker Muniain (Athletic, San Lorenzo) como Bart Simpson, porque recuerda a la gamberra creación de Matt Groening, y a Antoine Griezmann (Real Sociedad, Barça, Atlético de Madrid) como Principito, por su parecido con el personaje de Antoine de Saint-Exupéry. A Bartolomé Tintín Márquez (Sabadell, Espanyol) lo bautizaron así por su parecido con el personaje de Hergé. O eso le decían sus compañeros.

Por otra parte, por el Cádiz pasó Nenad Mirosavljevic, a quien la afición apodó como Mortadelo, personaje de Francisco Ibáñez, por su calvicie y por lo complicado de su apellido. Asimismo, Sergio Kun Agüero (Atlético de Madrid, Manchester City, Barça) heredó el sobrenombre de Kum-Kum, el niño cavernícola, que le fascinaba de niño, mientras que Mark González (Real Sociedad, Betis, Liverpool, CSKA) se ganó el mote de Speedy González.
Y tres más para terminar: Sebastián Giovinco (Juventus) era conocido como La Hormiga Atómica por su baja estatura; Iván Zamorano (Sevilla, Real Madrid, Ínter), como Bam-Bam, de Los Picapiedra, y Juan Román Riquelme (Boca, Barça, Villarreal), como Topo Gigio, pues celebraba los goles llevándose las manos a las orejas como si fueran parabólicas, recordando a ese personaje de grandes pabellones auditivos.

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