El eslogan que acompaña al conjunto verdiblanco lo acuñó la afición en los peores momentos del equipo
El Betis nació en 1907, pero el eslogan que acompaña al conjunto verdiblanco desde siempre lo acuñó la afición unas décadas después, en los peores momentos del equipo: este es el origen y el significado de «¡Viva el Betis manque pierda!», una de las expresiones futboleras, junto con «tener más moral que el Alcoyano», más extendidas del fútbol español.
La competición nacional, la Liga, empezó a andar en 1929, pero la Primera División estaba ya completa. Así que el Betis comenzó en Segunda División, categoría que alternó con Primera –con el parón de los años de la Guerra Civil– hasta 1947, momento en el que cayó a los infiernos del tercer escalón del balompié español. Fueron tiempos muy difíciles para el equipo –que se había proclamado campeón tanto de Primera, en 1935, como de Segunda, en 1932 y 1942– y para la afición, pero es en la adversidad cuando se conoce el carácter y la personalidad de la gente.
Desde 1953… o antes
Los béticos, cuando nadie apostaba por su regreso al olimpo futbolero, tiraron de orgullo y, lejos de hundirse, arroparon como nunca a los jugadores, apoyándolos en todos los campos de mala muerte, mientras comenzaba a correr entre la afición la expresión «manque pierda». Un lema que, lejos de significar conformismo, es una muestra de amor verdadero.
Seguramente, esa formulación se gestó a finales de la década de 1940, y cristalizó en los siete años en Tercera, pero el primer documento escrito conocido que la recoge es de 1953.
Oselito
Fue con motivo del Utrera-Betis (0-2) de la décima jornada de Tercera División de la temporada 1953-54 –que ganó, siendo el único equipo que tiene el título de las tres primeras categorías del fútbol español; desde entonces, no ha vuelto a jugar tan abajo– cuando la afición verdiblanca mostró una pancarta en la que se leía «Viva el Betis manque pierda». Aquella imagen quedó inmortalizada en el desaparecido Sevilla, Diario de la Tarde.

Aun así, quien llevó la expresión a todos los rincones fue Oselito, personaje creado por el coriano Andrés Martínez de León, quien, en 1958 –año del regreso del equipo a Primera–, recibió el encargo de Benito Villamarín, a la sazón presidente del Betis, de plasmar el primer medio siglo de vida del club en un libro. En una de las viñetas, en la que Oselito se aferra a la vida ante el despeñadero de Tercera, se lee el siguiente texto: «“Er Beti” cogió la cuesta abajo. Primera… Segunda… Tercera… Fue entonces cuando surgió el grito más fuerte que las murallas y las desgracias: “¡Viva er Beti manque pierda!”». Y hasta hoy.
Por cierto, en cuanto al significado de manque, es un arcaísmo que equivale a aunque, si bien nunca ha aparecido en el diccionario académico.


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