Los diablos rojos se presentaron con la soga al cuello, un puesto por encima del descenso, y derrotaron a los ‘reds’ sin excesivas complicaciones
Inventaron el fútbol moderno… y también los amaños de partidos. El primero (demostrado) de todos ellos fue el Manchester United-Liverpool (2-0) del 2 de abril de 1915, Viernes Santo. Con motivo del encuentro, las casas de apuestas registraron un sospechoso comportamiento a favor de un 2-0 para unos diablos rojos que andaban con el agua al cuello en la tabla clasificatoria; el juego confirmó la trampa. Las autoridades solo tuvieron que tirar del hilo hasta lograr las confesiones de los implicados en el apaño.
Antes que nada hay que contextualizar aquel partido para comprender, que no justificar, el comportamiento de los tramposos. Europa estaba inmersa en la primera guerra mundial, todo indicaba que el fútbol se detendría la temporada siguiente a causa del conflicto, el United andaba muy cerca del descenso y algunos jugadores de ambos equipos vieron en las apuestas una manera de asegurarse unos ingresos extra ante la incertidumbre de dejar de cobrar de sus clubes. Fue así como varios futbolistas urdieron el plan tras reunirse en algunos pubs.
Un larguero y un penalti
Por parte del Liverpool, estaban en el ajo su capitán y ex del United, Jackie Sheldon (que no jugó el encuentro); Thomas Fairfoul, Bob Pursell y Tom Miller. Del lado contrario, Sandy Turnbull, Enoch West y Arthur Whalley. Todos ellos terminaron suspendidos de por vida cuando se destapó el caso, un tejemaneje que ya apreciaron el árbitro de la contienda, los aficionados y los periódicos de la época. En las crónicas se podía leer la sorpresa por el juego y por el resultado, así como la desidia y el desinterés de algunos de los protagonistas.
El partido tuvo de todo, desde reproches a Fred Pagnam (Liverpool) por mandar un balón al travesaño cuando el resultado ya era el que tenía que ser hasta un penalti que Patrick O’Connell (United) mandó casi a la esquina. Él, según el libro L’home que va salvar el Barça. La fascinant història de Patrick O’Connell (Ed. Base), confesó su culpabilidad en el entramado y eludió el castigo. No así los demás implicados, bien que, en 1919, la Football Association (FA), la federación inglesa, les levantó las sanciones a casi todos por haber servido en la guerra. Turnbull murió en el conflicto. West tuvo que esperar a 1945 para recibir el perdón.
| Datos del partido |
| Manchester United: Beale; Hodge, Spratt, Montgomery, O’Connell, Haywood, Meredith, Potts, Anderson, West, Norton. Entrenador: Jack Robson. Liverpool: Scott; Longworth, Pursell, Fairfoul, Bratley, MacKinlay, Sheldon, Banks, Pagnam, Miller, Nicholl. Entrenador: Tom Watson. Goles: Anderson (2). Público: 18.000 personas. |

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